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Cumpleaños nº 7

Ya son siete añitos. Siete añitos de conocer y vivir un mundo nuevo, un mundo que ni atisbaba a imaginar. Siete añitos llenos de amor y desafíos.

Y son seis añitos experimentando con la repostería vegana. Descubrir su existencia a endulzado y alegrado nuestras vidas y por su puesto, nuestras celebraciones. El turno de esta fue una torta de galletas Oreo.

Para la dicha de todas las madres con restricción alimentaria por APLV (alergia a la proteína de la leche de vaca) de su hijo y los niños con APLV, las Oreo, al parecer ya en todas las fábricas del mundo, son libres de proteína de leche de vaca, y para goce de los veganos, ninguno de sus otros ingredientes son de origen animal. Felices todos, les comparto esta exquisita torta que preparé para celebrar el cumpleaños número siete de Pipesaurio.

La receta original es del sitio Dimensión Vegana (tienen muchas recetas de todo, dulces, salados, quesos, panes, etc.), para verla click aquí.

Y mi versión, a continuación:

 

Torta de chocolate rellena de galletas Oreo (así la bauticé)

Ingredientes

2 paquetes de Oreo clásica (para la próxima usaré tres)

1/2 taza de pasta de maní (yo usé 1/2 tarro de manjar de soya, creo que también quedaría bueno con pasta de dulce de membrillo o una mermelada bien espesa)

1 taza 3/4 de harina

1/4 taza de cacao amargo en polvo

1 taza de azúcar

1 cucharadita de bicarbonato (le agregué también 1/2 de cremor tártaro)

1 taza de agua con 1 cucharada de café instantáneo (le puse solo el agua, no me la quise jugar con el sabor del café)

1 cucharada de vinagre

1 cucharada de escencia de vainilla

6 cucharadas de aceite

Preparación

Separar las galletas y hacer sanguchitos, alternando galleta, manjar, galleta, manjar, galleta, manjar. Para la próxima agregaré una capa más de galleta, encontré que bajó mucho una vez cocida la torta.

Distribuir las torres de galletas en el molde. Yo no hice quequitos, pues necesitaba un formato grande como para torta. Use un molde redondo de unos 24 cm.

Para preparar el queque, mezclar todos los ingredientes secos por un lado y los líquidos por otro. Unir y mezclarlos bien.

Cubrir las galletas con la masa de queque.

Hornear por 35 minutos a 175ºC (el molde de torta)

Decorar con crema de coco batida, merengue, cobertura de chocolate, o el antojo de su preferencia ( yo no alcancé a cubrirla).

 

Y las fotos 🙂

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El cumpleañero

 

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La torta de chocolate rellena de Oreos

 

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2017

El año pasado tuvo de dulce y de agraz.

El apoyo de mi comunidad respecto a las alergias alimentarias de mis hijos fue muy emocionante, me sobrecoge ver la intención y la disposición por ayudar a Felipe y Gabriela a incorporarlos en las rutinas que involucran comidas: fiestas patrias, paseos de curso, celebraciones de fin de año, etc.

En las celebraciones dieciocheras ellos pudieron compartir empanadas con sus compañeros, la única diferencia era que las de ellos tenían carne de cerdo y la masa era de manteca vegetal, también comieron alfajores aptos, que en vez de manjar tenían mermelada.

Pipe tuvo varias disertaciones de países, en que prácticamente todos llevaban comida típica para entregar. Muchos apoderados tuvieron el gesto de llamarme y preguntar si Pipe podía comer lo que habían preparado, y si no era apto, le llevaban una alternativa. Ni se imaginan lo feliz que era él las veces que si podía comer lo mismo de sus compañeros.

Los cumpleaños de las tías, día del alumno, celebración fin de año, siempre fueron con quequitos que pudiera comer todo el curso, para todos era el mismo quequito. Nunca he podido expresarle a la directiva del curso de Pipe mi enorme agradecimiento por esto, supongo que escribir es lo mío, no hablar.

En el paseo de curso de Felipe les llevaron hamburguesas especiales para mis dos alérgicos, y a pesar de que se les quedaron en Santiago (y estabamos como por Pirque), recorrieron todos los almacenes hasta encontrar una maldita hamburguesa de pollo y cerdo.

Y así, tantos pequeños gestos que guardo con una sonrisa al verle brillar los ojitos a mis hijos cuando hay algo que pueden comer.

¿De agraz? Algunos retrocesos…

Gabi tuvo que retirar el pollo de la dieta, y en consecuencia, se acabaron las misteriosas diarreas. Hay post especial dedicado a ese capítulo (link aquí).

Descubrimos que los chocolates Costa, que no declaran en sus ingredientes leche, si tienen trazas. Salieron de la dieta también. Al menos no era el cacao que provocaba la reacción.

Después del 18 de septiembre inicié prueba de leche de cabra. Les gustó a los chicos y yo feliz porque finalmente podía darles una leche de verdad, rica en proteínas y calcio. Felipe a las dos semanas comenzó con heridas en la nariz, estaba pelada, exudaba y se hacía esa costra amarillenta, la piel sangraba, en resumen, se veía cada vez más horrible. Me resistí al pensamiento de la alergia a la proteína de la leche de cabra, irresponsablemnte me resistí. Le puse cremas varias, le di antialérgicos… solo me faltó darle corticoides. Al mes o mes y medio suspendí, con dolor, la leche de cabra y sanó la cochina nariz. A las dos semanas hice contraprueba y ya se imaginan que pasó.

Al menos Gabi si pudo incorporarla y es feliz, sobre todo porque encontramos yogurt de leche cabra que le pone a sus cereales (en la foto adjunta). Con el queso de cabra no hubo caso, al par de horas después de ingerirlo ambos partían al baño y diarrea. Revisé ingredientes, me aseguré que fuera pasteurizado y nada. Pregunté al grupo de padres de niños con alergias alimentarias y aplv y un par respondió mi duda: el cuajo. El cuajo, que llevan todos los quesos lo hacen con renina que se extrae del estómago de la vaca (en Chile no se autoriza otro origen animal). Y eso era, el queso de cabra venía contaminado con vaca.

cereales con yogurt natural de leche de cabra, almendras y cranberries


De dulce y de agraz, adiós 2017, bienvenido 2018.

Tortas de Cumpleaños

Hace ya un par de años que es habitual que las tortas de los cumpleaños de la familia sean aptas para los sauritos: sobre la misma torta se canta el cumpleaños feliz, se soplan las velitas y se comparte.

La primera en hacer ese gesto fue mi mamá, era una torta que por sobre todo tenía mucho amor (y poco goce estético). De ahí en adelante, sin haberlo yo pedido, no hubo más “la tortita para los niños” cuando había un cumpleaños, simplemente La Torta. La estética ha mejorado mucho desde esa primera torta… verde, como podrán ver en las fotos adjuntas.

Lamentablemente no están todas, pero hay varias representantes de este gesto de amor.

 

Del otro lado de la vereda

El lunes pasado me enfrenté a una situación totalmente novedosa para mí, estar al otro lado de la vereda.

Gabisauria estaba de cumpleaños y llevó quequitos para compartir con sus compañeros y tías. Me esmeré en un merengue bellamente rosado, decorado con una guinda (Gabi me dijo, mamá, para otra vez no le pongas guindas, casi todos los niños se la sacaban). Eran APLV aptos y libres de maíz, pero no libre de gluten, y una de las tías no pudo comerlos pues era celiaca.

Me sentí horrible, llevaba cosas especiales para comer y ella no iba a poder compartirlas. De repente sentí como se deben sentir Pipe, Gabi y muchos otros niños alérgicos que miran mientras los demás comen de una torta o galletas que se ven ricos, manos vacías, bocas vacías, ¿en qué pensarán ellos cuando viven esa situación? Mi esfuerzo para esas ocasiones es que no les falte comida de la que pueden comer, para que al menos sus manos y bocas no estén vacías, pero lo que yo les mando es visualmente distinto (sobre todo entre tanto cupcake y candy bar) y no está en la misma mesa.

Ese día me deshice en disculpas y me dieron ganas de ir a preparar o comprar un queque para celíacos, pero lunes 7:45 am, no era viable.

Entró en mi lista de desafíos culinarios un queque sin gluten, porque todos tenemos el derecho a compartir junto a los demás los alimentos de una celebración, pues esta es parte esencial de nuestra cultura. Y porque quiero que todos compartan decido cruzar a la vereda de al frente, ¡bienvenida harina de coco y arroz!

 

Pd1: mis agradecimientos infinitos a todos los que han puesto un plato en la mesa del cual si pueden comer mis hijos.

Pd2: no hay fotos de los quequitos pues olvidé tomarles una.

Gestos… y sus respectivas Muchas Gracias

Últimamente me he topado con numerosos gestos por considerar a mis minialérgicos a la hora de convivencias que implican comida.

Partiendo por el día del alumno, en que la torta de cuchuflí, un clásico en toda reunión infantil, fue cambiada por quequitos aptos para Pipe.

En el mismo curso de Pipe, para el cumple de una de sus tías, hubo la intensión de hacer una torta que todos pudieran comer, pero fue planeado a última hora y no se pudo concretar. Al próximo cumpleaños, visto con tiempo, Pipe pudo compartir la misma torta que sus compañeros (llegó contando feliz que comió de la torta que comieron todos y que se comió dos trozos).

Gabi tuvo un cumple en el jardín y la mamá de la festejada pidió mi número para llamarme y preguntarme directamente qué podía comer Gabi. Me mandaba fotos de las etiquetas, fue super comprensiva en lo crítico de que los productos son con marcas y le hizo una sorpresa especial para ella, con Mizos, frugelé y barrita de cereal.

Una amiga siempre considera alimentos que puedan comer los sauritos cuando van a su casa, esta vez era su baby shower y les tenía, además de los clásicos quequitos de plátano, bolitas de avena, plátano y miel, muchos huevitos de codorniz y bastones de verdura.

Esta semana hubo en el colegio un cumpleaños de una compañera de Pipe, son celebraciones simples, más bien un saludo que se hace en la hora de colación, le cantan cumpleaño feliz al festejado y pueden llevar algo pequeño para compartir, como una torta. El día anterior me contactó la mamá para saber qué cosas podía comer Felipe y comprarle algo especial, pues iba a haber torta de cuchuflí.

Puede ser que se me pasen otros gestos, mis disculpas a quienes los han tenido y no los he incluido en los hechos narrados, y mil gracias por esos detalles de aproximación a una realidad distinta, producto de una patología que es altamente invasiva, pues en nuestra vida no hay celebración sin comilona, por herencia romana o qué se yo, pero que margina en mayor o menor medida de la vivencia grupal de compartir.

Quizás, los que han tendido un puente hacia mis minialérgicos no se han dado cuenta de que lo que han hecho es INCLUSION, para mí, un valor escaso y tan necesario en el mundo, reconocernos distintos y que a la vez somos iguales, que el mundo es de todos y todos podemos acceder a él en igualdad de condiciones y derechos, para crecer y desarrollarnos como personas.

Muchas gracias

Cumpleaños nº3 de Gabisauria

En un principio pensé que para este cumpleaños iba a tener que transar, es decir, poner cosas aptas y no aptas para comer. Eso iba en contra de mi ideal en que para sus cumpleaños, los minialérgicos no tengan potes aparte ni tengan que preguntar ¿puedo comer de esto? ¿tiene leche de vaca? Pero dándole tres vueltas, si se podía, y Gabi tuvo su cumpleaños totalmente apto para ella 🙂

Quequitos de plátano y vainilla, galletas de zanahoria avena (muy ricas, cuando tenga foto decente subo la receta), torta de bizcocho rellena con mermelada cubierta de merengue, pancitos con huevo (usé crema de arroz para pegar, no porque no pudiera usar mayo, si no porque después del cuarto huevo me rendí al fracaso), uvas, frutillas, palitos de zanahoria y arroz inflado (uno especial que venden en el Maní, sin azúcar flor ni almidón de maíz). Practicamente todo hecho en casa (pucha que trabajé, pero quedé feliz), de hecho, al mirar la mesa puesta, parecía un cumpleaños infantil de principios de los 80.

mesa

En un principio, pensé hacer la torta con forma de la cabeza y orejas de Minnie, pero desistí, en virtud del tiempo y porque la torta se me achicaba demasiado. Finalmente, para que tuviera el toque rosa, la cubrí de corazoncitos rojos, rosados y blancos. Este fue el resultado:

torta

En la piñata habían Frugelés, gelatinas y caramelos. Si bien estos son de uso restringido (dos diarios y de consumo aislado), pues Gabi reacciona al jarabe de glucosa (hecho a base de maíz), no podía poner palitos de zanahoria dentro. Siempre pienso en poner bolsitas con pasas y esas cosas, pero siempre lo olvido 😦 Como sea, la piñata me quedó hermosa (ejem ejem) y a Gabi le encantó.

piñata_gabi

Y por supuesto, la cumpleañera 🙂

soplando_velitas

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