Archive | December 2014

Otro Día D

Esta semana tuve otro día D, el día en que voy a control con la gastro que ve a mis sauritos por sus alergias alimentarias. Yo iba feliz, llena de logros, y salí con dolor de cabeza.
Si bien es innegable el aumento de alimentos tolerados por Gaby y que Pipe pueda comer pescado (además de que lo ame, en sus palabras “soy un pelícano”), ganaban los puntos en contra y mi saldo fue negativo 😦
Los dos estancados en crecimiento y bajaron de peso, por lo que Pipe se fue con suplemento de maltodextrina y Gaby, como no puede consumir maltodextrina por su alta sensibilidad al maíz, volvió a Althera (si leyó mi post The Last One, ignórelo). Los dos citados a control en un mes, cuando ya íbamos cada 6 y 3 meses respectivamente, para seguimento de talla y peso, cosa que primera vez me solicitan.
Respecto a Gaby, a pesar de todos los alimentos nuevos incorporados (en 14 meses llegamos a 19 y solo en el último mes y medio fueron 5), la opinión de la gastro fue tajante: lo que ella puede comer es insuficientes para su desarrollo.
Recibí un mazazo que me recordó que las alergias alimentarias son una enfermedad con consecuencias reales para la salud. El estar en una dieta segura, sin alimentos que provoquen reacciones, hace olvidar por momentos que tus hijos tienen una patología. Despertar de la ensoñación y volver a recordarlo, pone una piedra sobre mi pecho.
Supongo que solo soy como todas las madres que tienen un hijo con enfermedades crónicas o de larga evolución, su condición se hace cotidiana y transparente a tus ojos (sin abandonar los cuidados, por su puesto).

Ud. no lo haga

Se acerca la temporada navideña, es decir, la temporada de la vorágine consumista en busca de regalos.

Como mamá de dos alérgicos alimentarios, y porque lo he vivido, les paso el dato: NO regale juguetes a niños con alergia alimentaria que involucren alimentos.

¿Qué hace pipe con un set de compras de super con cajas de leche (obviamente no de vaca)? ¿o un quequito de plástico? lo primero que me preguntará es ¿puedo comer? ¿tiene huevo o leche de vaca? o una barra de chocolate o un tuto de pollo o un largo etcétera.

¿Pensó en regalar comida saludable y compró un carrito con frutas y verduras? Si se lo va a regalar a Gaby, sáquele el apio, el kiwi, la acelga, el zapallo italiano (por favor, la reacción es desastrosa), naranjas y mandarinas, la uva, el brócoli, choclos (otro alimento de alto riesgo por el alto nivel de sensibilidad) y podría seguir enumerando.

¿Una máquina para hacer cabritas? ¿Algodón de azúcar? Infórmese primero

Entiendo, de verdad, que para los que no conviven de cerca con un alérgico alimentario, la implicancia de regalar este tipo de cosas no es siquiera un tema. Un niño con este trastorno puede experimentar frustración, confundir que si puede comer rosquillas en el juego, puede comer también las que comen los demás, o para poder jugar sacar piezas de las cosas que sabe no puede comer.

Aún tengo guardado en lo alto de un closet un set de este tipo de juegos que le regalaron a Gaby para el día del niño. Si aplicara la premisa de sacar lo que no puede comer y dejar lo que sí, me quedo con el par de tacitas, que ni siquiera se comen.

juegotacitas

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