Archive | August 2016

Galletas de Camote

Tenía camote y quería hacer algo distinto con él. Pensaba hacer el queque de zapallo, reemplazando el zapallo por camote, pero eso no satisfacía mi búsqueda de algo distinto.

Le encargué a Juanjo (mi lindo marido) que me buscara recetas, y obvio que él me encontró casi el libro de los mil y un usos mundiales del camote, de entre todas esas recetas elegí Sweet Potato Biscuit (aquí link a receta original).

Hubo que hacer muy pocos ajustes en los ingredientes utilizados, y para los niños fue muy entretenido de hacer, es una masa que se manipula facilmente, no se pegotea ni se uslerea y tiene la consistencia para usar cortadores de galletas (con formitas, por su puesto). Es una experiencia repetible  🙂

 

Galletas de Camote

Ingredientes

2 y 1/2 tazas de harina

2 cucharadas soperas de polvos de hornear (si, está bien, son soperas) (sustituimos los polvos por la mezcla de bicarbonato más cremor tártaro, para que fueran Gabi aptas)

1 pizca de clavo de olor u otras especias (nosotros usamos 1/2 cucharadita de té de canela)

1/4 cucharadita de té de sal (aquí bajamos la sal a la mitad respecto a receta original, pues usamos bicarbonato de sodio)

1/4 de taza de azúcar morena (usamos rubia y para la próxima vez le echaría el doble)

1/2 taza de manteca vegetal (sustituimos la mantequilla por más manteca)

1 y 1/2 taza de puré de camote

la leche no la usamos

Preparación

Cernir la harina con los polvos de hornear, sal y especias. Incorporar el azúcar con los dedos (ni idea porque se hace con los dedos, pero aquí comenzó la parte entretenida para los sauritos).

Poner la manteca en la harina e ir cortando hasta que vaya quedando granuloso (segunda fase bacán, porque Pipe pudo usar un cuchillo -de palo- para cortar).

Agregar el puré de camote y mezclar con las manos hasta que se forme un bolo (fase máxima de diversión).

Estirar la masa en un círculo (de nuevo, ni idea por qué un círculo, pero sirve para repasar las figuras geométricas) de 1 cm de alto. Cubrir con papel film (reemplazamos con este la toalla de la receta original) y dejar reposar por 10 minutos.

Encender el horno y calentar a 220ºC (horno fuerte).

Cortar las galletas y poner en bandeja sin enmantecar, se puede poner leche para pintar (íbamos a sustituirla por leche vegetal), pero al final no la usamos.

Hornear por 10 a 12 minutos o hasta que se doren. Puse un timer de 10 m’ y a los 8 me di cuenta que estaban empezando a quemarse. No se si al poner las galletas en el horno se debe bajar la temperatura, o las nuestras las hicimos más pequeñas que las de la receta original, pero para un diámetro de 4 a 5 centímetros fue mucho el tiempo de cocción.

Salen aproximadamente 60 galletitas.

Nota: para mi gusto las galletitas no son en realidad galletitas, si no más bien scones, por eso para la próxima receta le pondré más azúcar.

Aquí la foto de rigor.

galletas_camote

Galletas de Camote

 

 

 

 

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Gestos… y sus respectivas Muchas Gracias

Últimamente me he topado con numerosos gestos por considerar a mis minialérgicos a la hora de convivencias que implican comida.

Partiendo por el día del alumno, en que la torta de cuchuflí, un clásico en toda reunión infantil, fue cambiada por quequitos aptos para Pipe.

En el mismo curso de Pipe, para el cumple de una de sus tías, hubo la intensión de hacer una torta que todos pudieran comer, pero fue planeado a última hora y no se pudo concretar. Al próximo cumpleaños, visto con tiempo, Pipe pudo compartir la misma torta que sus compañeros (llegó contando feliz que comió de la torta que comieron todos y que se comió dos trozos).

Gabi tuvo un cumple en el jardín y la mamá de la festejada pidió mi número para llamarme y preguntarme directamente qué podía comer Gabi. Me mandaba fotos de las etiquetas, fue super comprensiva en lo crítico de que los productos son con marcas y le hizo una sorpresa especial para ella, con Mizos, frugelé y barrita de cereal.

Una amiga siempre considera alimentos que puedan comer los sauritos cuando van a su casa, esta vez era su baby shower y les tenía, además de los clásicos quequitos de plátano, bolitas de avena, plátano y miel, muchos huevitos de codorniz y bastones de verdura.

Esta semana hubo en el colegio un cumpleaños de una compañera de Pipe, son celebraciones simples, más bien un saludo que se hace en la hora de colación, le cantan cumpleaño feliz al festejado y pueden llevar algo pequeño para compartir, como una torta. El día anterior me contactó la mamá para saber qué cosas podía comer Felipe y comprarle algo especial, pues iba a haber torta de cuchuflí.

Puede ser que se me pasen otros gestos, mis disculpas a quienes los han tenido y no los he incluido en los hechos narrados, y mil gracias por esos detalles de aproximación a una realidad distinta, producto de una patología que es altamente invasiva, pues en nuestra vida no hay celebración sin comilona, por herencia romana o qué se yo, pero que margina en mayor o menor medida de la vivencia grupal de compartir.

Quizás, los que han tendido un puente hacia mis minialérgicos no se han dado cuenta de que lo que han hecho es INCLUSION, para mí, un valor escaso y tan necesario en el mundo, reconocernos distintos y que a la vez somos iguales, que el mundo es de todos y todos podemos acceder a él en igualdad de condiciones y derechos, para crecer y desarrollarnos como personas.

Muchas gracias

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